El año 2016 cerró con una rebaja de más de la mitad en el número de emergencias sociales pasando de 53 casos atendidos en 2015 a los 24 del año pasado. Emergencias derivadas fundamentalmente de las dificultades de los solicitantes para hacer frente al gasto energético, que en su mayor medida se dieron en el último trimestre del año, tal y como se desprende de los datos que obran en la concejalía de Bienestar Social.

Si bien parecía que 2016 iba a rebajar considerablemente el número de emergencias sociales concedidas (no hay que olvidar que se habían atendidio tan sólo 7 casos hasta septiembre) el último trimestre hizo disparar el número total hasta las 24 emergencias en el ámbito municipal debido a la llegada del invierno, que se retrasó más de lo normal, con temperaturas bajo cero durante el último mes y medio triplicando el número de atención social en sólo tres meses.

El edil de Bienestar Social, Sigifredo Benavides, destacó la “pobreza energética” que se presenta en estos casos de emergencia social. Algo que “me ha hecho reflexionar y vamos a ver cómo redistribuimos el dinero para que cada persona que venga pueda tener esta emergencia energética”. Personas que no pueden hacer frente a los gastos derivados por el consumo eléctrico en invierno o para pagar el carbón, que “es la gran mayoría”, aseguró. “El resto de emergencias energéticas traen deuda de gas o recibo impagado”.

El presupuesto que se destinó a emergencias sociales el pasado año 2016 ronda los 15.000 euros, expresó Benavides, menos de la mitad del presupuesto global de 36.000 euros que se contempla para estos fines.

El concejal de Bienestar Social defiende la necesidad de mantener una dotación económica al menos en la misma cuantía para emergencias sociales, aún incluso en el hipotético caso de que hubiera algún excedente como sucedió en 2016. “Mi idea es que el dinero no tiene que sobrar, y si se ahorra estará mal ahorrado”.

En este sentido, recordó que en ocasiones las emergencias se atienden bajo mínimos cuando se puede comprar dos toneladas de carbón en lugar de la tonelada habitual.

En comparación con el año anterior, el número de emergencias sociales se redujo en 2016 significativamente pasando de las 53 atendidas en 2015 a las 24 del pasado año. Eso sí, se ha incrementado el importe medio que ha pasado de los 372 a los 625 por emergencia.

Respecto a los datos del primer mes de 2017, el año comenzó en enero con la tramitación de 10 expedientes. No obstante, este dato no significa que el número definitivo sea éste por cuanto en muchos casos los solicitantes no aportan la documentación requerida o no cumplen los requisitos.

 

 

 

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