El Ayuntamiento de Bembibre se implica este año en los premios Palacio de Canedo para la Recuperación de Edificios en el medio rural, con una aportación de 2.000 euros correspondiente al primer premio de la categoría de edificios particulares.

Este viernes ha quedado oficialmente convocada la XI edición de estos premios en un acto celebrado en la sede del Consejo Comarcal del Bierzo, en presencia del presidente, Gerardo Álvarez Courel, la teniente de alcalde de Bembibre, Elsa García, así como de representantes de los ayuntamientos de Arganza y Carracedelo, que patrocinan otros de los premios.

Para esta edición se podrán presentar las actuaciones de restauración y recuperación de cualquier tipo de construcción del Bierzo antes del 31 de enero de 2019. Tras la selección del Jurado y la oportuna visita a todos ellos, en la primavera de 2019 se hará entrega de los premios en el Palacio de Canedo.

En total se repartirán 8.000 euros en premios. El Consejo Comarcal aporta los tres premios de la categoría de edificios recuperados por instituciones públicas, juntas vecinales o asociaciones. El ganador se llevará 2.000, el segundo 1.000 y el tercero 500 euros.

En la categoría de promotores particulares el Ayuntamiento de Bembibre aportará el primer premio de 2.000 euros. El Ayuntamiento de Carracedelo aporta el segundo premio, de 1.500 euros, y el Ayuntamiento de Arganza, municipio en el que está enclavado el Palacio de Canedo, el tercero de 1.000 euros.

Estos premios son una iniciativa de la Fundación Prada a Tope con la que pretende reivindicar y proteger la arquitectura tradicional del Bierzo. Con ello, se quiere reivindicar el trabajo de particulares, empresas e instituciones locales que, a la hora de rehabilitar, tienen en cuenta el “alma” de lo que es nuestra arquitectura tradicional.

Son diez ediciones las celebradas, que han conseguido sumar alrededor de 280 construcciones recuperadas, la mayoría privados, pero también de juntas vecinales, ayuntamientos y hasta asociaciones culturales y de vecinos. Se han premiado casas, palomares, molinos, hornos, lavaderos, lagares, etc…

El jurado, compuesto por arquitectos, arquitectos técnicos, especialistas en arte e historia local y miembros de la propia Fundación, valora diversos parámetros como la adecuación del edificio al entorno, las características constructivas y arquitectónicas, los materiales empleados, el respeto al edificio original, etc…

Las intervenciones deberán estar concluidas en este año 2018.

 

 

 

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